Tus recuerdos caen como caen las secas hojas de otoño.
Tus ojos ya no miran a nadie. Miran a la lejanía.
Tu semblante se muestra lívido como la roca.
Tus manos, frías y blanquecinas.
Arrancarte una sonrisa es díficil.
Pues ya no me recuerdas.
Me miras pero no sabes quien soy.
Te ríes aunque por dentro mueras.
Al final ríes pero no sabes el porqué.
Nuncas dejes de reir, abuela
porque mi corazón estará a tu lado
hasta que muera.
Me ha gustado mucho tu post, la verdad que lleva sentimiento, aprovechar cada segundo, eso es lo que importa. un saludo!
Es un poema precioso, una vida que se deteriora, una mente que decae, una cantidad de momentos perdidos...
que profundo y triste...
sigue escribiendo que gente como tu es la que hace falta aquí
A FANTASY DREAM...HELE